Mención Honrosa
Así se llamaba la asignatura que Margarita, la gallina araucana, dictaba en el
gallinero del doctor. «¡Atención! –les decía a los polluelos– hay una sutil diferencia
entre la palabra kulliñ, «animal», y kullín, “moneda o medio de pago”». Un polluelo
que bostezaba levantó su alita: «Abuelita, ¿nos puedes contar de nuevo cómo
llegamos a vivir acá?». «Qué bueno que lo preguntas. Fue cuando el doctor dejó de
aceptar pagos en efectivo. La ñaña Ingrid estaba enfermita y no tenía ni tarjeta, ni
menos pago QR, pues yo pasé de ser un kulliñ a kullín», dijo subrayando en la
pizarra.
Jairo Troppa Ruminot, 39 años, Villarrica.
Ilustración: Carles Ballesteros

